La depresión en la infancia existe como entidad propia: sus síntomas esenciales son similares a los adultos, pero la edad modifica cómo y con qué frecuencia se expresan, y la TCC es el tratamiento de primera elección.
"PEQUEÑO-MOTOR, MAYOR-DESESPERANZA, TCC-PRIMERO": los pequeños expresan la depresión con el cuerpo (rabietas, enuresis); los mayores con la mente (pasotismo, desesperanza); y siempre tratamos primero con TCC.